Extorsión en aumento alarmante en Ecuador

Extorsión en aumento alarmante en Ecuador

Ecuador vive a la sombra del delito de extorsión, según las estadísticas reveladas por la Policía Nacional, a través de la Unidad Nacional de Investigación Antisecuestros y Extorsión (Unase), este fenómeno, que impacta directamente la seguridad ciudadana y que merece atención urgente, se ha intensificado en los últimos años. 

 

Alarmante incremento:

Las cifras oficiales muestran un incremento significativo en los casos de extorsión en Ecuador desde 2019. La UNASE reporta un aumento del 85% en el año 2023, específicamente en el periodo de enero a octubre, reflejando una tendencia preocupante que afecta a ciudadanos de diversas áreas y estratos sociales. Detrás de cada número hay una historia de angustia y miedo. La extorsión, es delito que va más allá de lo material, afecta la paz mental y la seguridad emocional de las víctimas. 

 

El silencio de las víctimas:

Uno de los aspectos más inquietantes de la extorsión en Ecuador es el subregistro de casos. Muchas víctimas optan por no denunciar ante las autoridades por temor a represalias. Este silencio, alimentado por la intimidación y la amenaza, dificulta el trabajo de la policía Nacional para la investigación e identificación de los culpables. 

 

Las estadísticas no cuentan la historia completa:

Si bien las estadísticas revelan un aumento en los casos de extorsión, no capturan completamente la magnitud del impacto en la vida de las personas. Detrás de cada número hay una familia afectada, un empresario atemorizado y un ciudadano que vive con miedo constante.


 

Modus operandi: 

Entre las diversas modalidades de ejecución de este delito, se han destacado cuatro formas específicas:

Extorsión Virtual: Delincuentes utilizan técnicas sofisticadas para chantajear a individuos u organizaciones, valiéndose de la vulnerabilidad de la información digital.

Extorsión Común: En este escenario, los perpetradores emplean tácticas convencionales, como amenazas físicas o coerción, para obtener beneficios ilícitos.

Extorsión Sexual: Este tipo de extorsión explora la vulnerabilidad emocional y la intimidad de las víctimas. Los perpetradores amenazan con revelar información sensible o imágenes comprometedoras, ejerciendo un control pernicioso sobre la vida de sus objetivos.

Extorsión tipo vacunas: Involucra amenazas directas a la seguridad personal o patrimonial de las víctimas. Los delincuentes exigen pagos o concesiones a cambio de la promesa de evitar daños físicos, económicos o sociales.

 

Llamado a la acción: 

En un país que busca la prosperidad y la seguridad de sus ciudadanos, la extorsión representa un desafío significativo. Más allá de las cifras, es esencial reconocer la realidad detrás de cada caso. Al alzar la voz y trabajar juntos, podemos esperar un Ecuador donde la seguridad no sea solo un anhelo, sino una realidad tangible para todos. La lucha contra la extorsión es una responsabilidad compartida, un paso crucial hacia un futuro más seguro y libre de temores, a las víctimas de este delito les pedimos no guardar silencio y realizar las respectivas denuncias y buscar el apoyo necesario para salir de esa situación. 

Desde LAAR SEGURIDAD les recordamos, que hoy más que nunca, debemos tomar medidas de autoprotección para mantenernos seguros. Si te gustó este contenido no olvides seguirnos en nuestras redes sociales @laarseguridadec